
La Bohëme (1896)
Giacomo Puccini
Idioma: Italiano
El relato se sitúa en el París de principios del siglo XIX. El argumento gira en torno de los asuntos de un grupo de artistas carentes de recursos económicos.
Acto I
En la buhardilla de los bohemios. Marcello pinta mientras Rodolfo mira por la ventana. Como no tienen combustible y hace frío, utilizan los manuscritos del drama que está escribiendo Rodolfo para hacer fuego. Colline, el filósofo, entra en la pieza congelado y molesto por no haber podido echarle la mano a unos libros. Schaunard, el músico, llega con comida, madera, vino y dinero; explica a sus compañeros la fuente de su súbita riquezas, atender el loro de un caballero inglés. Nadie le presta atención porque caen sobre la comida, que es retirada rápidamente por Schaunard, que les deja tan solo el vino. Mientras beben, llega Benoît, el casero, en busca del pago de la renta. Los bohemios le engatusan ofreciéndole vino, y, en medio del efecto del alcohol, les narra sus aventuras amorosas, añadiendo que está también casado, ante lo cual todos reaccionan con una indignación pacata, fingida, y le echan de la habitación sin pagarle la renta. Deciden que lo mejor es utilizar ese dinero para disfrutar del barrio. Rodolfo no les acompaña porque quiere trabajar. En ese momento alguien llama a la puerta, es Mimí que ha venido a pedir que le ayuden a encender nuevamente su vela. Sale, pero regresa en seguida porque ha olvidado su llave. En ese momento, ambas luces se apagan y en la oscuridad deben buscar la llave. Rodolfo la encuentra y la guarda para que la búsqueda continúe en la oscuridad. Cuando sus manos tropiezan, ambos aprovechan la ocasión para contar la historia de sus vidas: él interpreta "Che gelida manina" - ("que manita más fría") y ella, "Sì, mi chiamano Mimi" ("sí, me llaman Mimí"). Son interrumpidos por las voces de los amigos que han venido a buscar a Rodolfo, y él antes de que entren, les advierte que no está solo y que pronto se reunirá con ellos, aunque prefiere quedarse en casa, pero deciden marchar, juntos, cantando su amor (en el delicioso dúo, "O soave fanciulla" - "¡oh! suave muchacha").
Acto II
En el Quartier Latin (Barrio Latino). En las calles hay una multitud que se divierte mientras los vendedores vociferan sus productos. Los amigos llegan al Café Momus, y mientras beben y comen aparece Musetta, ex de Marcello, acompañada de un admirador un poco parco, Alcindoro. Ella intenta de varias maneras llamar la atención de Marcello, y lo logra cantando una sensual aria dedicada fingidamente a su nuevo amante ("Quando m'en vò - Cuando voy"). Fingiendo un dolor en un pie, por culpa del zapato que le aprieta demasiado, hace que Alcindoro vaya a buscarle un nuevo par, ocasión que Musetta aprovecha para reunirse con su amado Marcello. Cuando los bohemios deciden pagar la cuenta para marchar, encuentran que Schaunard no tiene suficiente dinero, y siguiendo una sugerencia de Musetta, deciden cargar la cuenta a Alcindoro. Soldados desfilan en la calle, y aprovechando la confusión, Marcello y Colline llevan a Mussetta en brazos y huyen, bajo la risa cómplice de los espectadores. Cuando se han ido todos, Alcindoro llega con el par de zapatos y es sorprendido por el mesonero que le ordena pagar la cuenta.
Acto III
La aduana de Enfer. Aduaneros llegan a la ciudad. Mimí, notablemente enferma, desea hablar con Marcello. Ella le cuenta lo difícil que se ha vuelto la vida con Rodolfo, que ha abandonado la casa la noche anterior (aria: "O buon Marcello, aiuto! - ¡Oh! ¡Marcello, ayuda!"). Marcello le cuenta que Rodolfo está durmiendo en una taberna donde él también vive. Rodolfo, que acaba de despertar y busca a Marcello, entra en escena, y Mimí rápidamente se oculta. Rodolfo cuenta por qué ha dejado a Mimí, primero aduce que Mimí es demasiado coqueta con otros hombres, pero luego confiesa que ella esta muy enferma, y teme por ambos, además, lo consume el remordimiento, pues, por tener a Mimí en las precarias condiciones en las que ambos se encuentran, su enfermedad avanza progresivamente, amenazando con matarla, por este motivo, explica, el decidió finjir no amarla más para que ésta se olvide de él y se vaya a vivir con otro hombre que pueda proporcionarle un modo de vida más confortable (¡Mimí e tanto malata! - ¡Mimí está tan enferma!). Marcello, preocupado por Mimí intenta hacerle callar, pero ella ya lo ha escuchado todo y se descubre a sí misma cuando tose violentamente. Marcello les deja para volver con Musetta, y Mimí dice adiós a Rodolfo (Donde lieta usci - Adonde felíz respondí), pero ambos declaran nuevamente su amor y deciden permanecer juntos hasta que llegue la estación de las flores, la primavera. En la distancia se escucha la discusión entre Musetta y Marcello (cuarteto: "Addio dolce svegliare alla mattina!" - Adiós, dulces despertares por la mañana!).
]Acto IV
Nuevamente en la buhardilla. Marcello y Rodolfo trabajan, mientras lamentan la pérdida de sus respectivas amadas (dúo: "¡O Mimì!, ¡Tu più non torni!" - ¡Oh Mimí! ¡No regresarás!). Schaunard y Colline entran con la cena, cantando y bailando(Gavota!). Musetta entra alarmada, le acompaña una Mimí muy enferma; todos ayudan a la chica moribunda. Preocupados, Musetta y Marcello salen de la habitación para vender las joyas de ella y así comprar algunas medicinas. En este punto, Colline y Schaunard salen para vender el abrigo del primero, el cual se despide de la prenda (Vecchia zimarra, senti - Viejo abrigo, escucha). Solos, Rodolfo y Mimí, recuerdan sus tiempos felices (dúo: "Sono andati? - ¿se han ido?"). Regresan todos y se postran a los pies de la cama, Musetta reza una plegaria, y Mimí, inadvertidamente, muere. Poco a poco sus compañeros notan lo sucedido, hasta que finalmente, Rodolfo cae en la cuenta y grita desesperado "¡Mimí...! ¡Mimí...!".
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