
Ambientada en el Egipto faraónico, 1869, narra la historia de amor entre Aída, una princesa etíope, pero esclava en Egipto, y Radamés, militar egipcio y comandante de las fuerzas que ocuparon la tierra de Aída. A este amor se oponen Amonasro, padre de Aída, que exige venganza, y Amneris, hija del faraón, que también ama a Radamés.
Acto 1: Radamés entona una romanza para proclamar su amor por Aída. Se trata de una página en cuyo recitativo "se quel guerrier io fossi" oímos al militar que espera ser designado caudillo de su pueblo en la guerra contra los etíopes. Luego se expresa el enamorado: la gloria que anhela le servirá para coronar a Aída y subirla a "un trono junto al sol
Acto 1: Ritorna vincitor. Al final del cuadro primero del primer acto, Aída hace suyas las palabras con que los egipcios saludan a Radamés, recién nombrado general del ejército, deseándole la victoria. Ella también quiere el éxito de su amado y supone, al tiempo, la derrota de su padre Amonasro, rey de los etíopes. Amor y deber patrio luchan en el corazón generoso de la angustiada joven, que al final de la página ruega compasión a los dioses ("numi, pieta")
Acto 2: "Nel rivederla, il dubbio atroce in me si desta". En el cuadro primero del segundo acto, se produce el enfrentamiento entre Aída y Amneris: la princesa egipcia interroga con astucia a la esclava que, involuntariamente, descubre su amor por Radamés. Amneris se revela como su rival y la obliga a acompañarla a la celebración del triunfo..
Acto 2: "Gloria all'egitto". Escena de enorme espectacularidad que sirve de justificación a colosales montajes. El coro inicial
(gloria all'egitto) fue adoptado por el jedive que encargó la ópera a Verdi como himno nacional.
Acto 3: "Oh patria mia". La inspiración de Verdi y su talento como orquestador y dramaturgo alcanzan en el acto tercero un punto culminante. Casi todo el acto está dominado por Aída, casi omnipresente, lo que plantea a su intérprete un arduo problema: dos espléndidos y largos dúos - con su padre primero y con Radamès después- someten a durísima prueba su capacidad musical y su preparación técnica. Pero además, previamente aún ha de enfrentarse este personaje a una romanza que no figuraba en el estreno de El Cairo y que Verdi escribió para la soprano Teresa Stolz: "O patria mia", en la que la joven recuerda su tierra natal, que nunca volverá a ver.
Acto 4: En el último acto, destaca la gran escena de Amneris, sola primero y con Radamés luego, cuyo amor trata de alcanzar en vano: el joven, traidor involuntario a su patria y sin posibilidad de recuperar a Aída sólo desea morir. Sigue el juicio y condena de Radamés, lo que provoca la ira de Amneris, que llama a los sacerdotes de Isis "tigres sedientos de sangre". Aída se cierra en un precioso adiós a la vida: Radamès, enterrado vivo, descubre en la tumba a su amada y ambos unen sus voces en el célebre "O terra, addio", mientras Amneris, impotente y profundamente dolorosa, implora a los dioses egipcios que su adorado Radames pueda descansar en paz, ignorando que en su tumba Aida lo acompañará eternamente.
Comentarios
Esta historia se dearrolla en Egipto con Radamès, el capitán de la guardia real, los etíopes están planeando una guerra Radamés se imagina liderando una gloriosa victoria con lo cual podrå liberar a su amada Aida, esclava de Amneris, la hija del Rey egipcio,cuando Aida se aproxima, Amneris ve en sus ojos el amor que siente por Radamès. Frente a esto la joven princesa jura venganza, pues también ella se ha enamorado del joven capitán. los etíopes invaden Egipto y marchan contra Tebas, guiados por Amonasro (padre de Aída). El Rey anuncia que Isis ha señalado a Radamés como supremo comandante. El pueblo irrumpe en llanto en homenaje al gran capitán, Amneris suplicándole a Radamés que regrese victorioso. Los egipcios derrotan a los etíopes y Radamés entra triunfante (ritorna vincitor) Pero está enamorado de Aida, esclava etíope, en lugar de corresponder a Amneris, la hija del faraón Aida se encuentra triste pues la victoria de Radamès, a quien ella ama, significa la derrota de su propio padre (Amonasro), el Rey de Etiopía, quien ha comenzado la guerra para liberar a su hija de la esclavitud en este momento de dolor, Aida pide a los dioses que se apiaden de ella.es una historia comovedora un drama de amor y lucha, entre su amor filial y su amor,lo que condena a Radames a ser enterrado vivo y Aida le acompañara en su tumba,no hay vencedores ni vencidos todos lloran el triste desenlace,es un puesta en escena grandiosa,con grandes artistas.
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