
I DUE FOSCARI
Giuseppe Verdi
Los tres actos de que se compone se desarrollan de la siguiente manera:
ACTO I
Los miembros del Consejo de los Diez se reúnen para juzgar a Giacopo Foscari, hijo del dux de Venecia, Francesco Foscari. Al joven se le acusa de estar involucrado en el asesinato de un miembro del Consejo. Lucrezia Contarini, su esposa, suplica por su marido. Pero es en vano. El Dux la consuela y trata de explicarle que él está sujeto a las estrictas normas del Consejo y debe velar por su cumplimiento. Además, el documento que implica directamente a su hijo hace inviable cualquier trato de favor hacia él, aunque como padre lo daría todo por salvarlo. Tras la sesión, Giacopo es sentenciado a un exilio en Creta, sin que su padre pueda mediar por evitarlo.
ACTO II
Lucrezia y el dux visitan a Giacopo en la prisión y le cuentan la sentencia. Loredano, miembro del Consejo y enemigo de los Foscari, viene a llevarse a Giacopo a Creta y ordena a Lucrezia no interponerse. El Consejo discute el supuesto crimen de Giacopo, haber matado a un Donato y tener tratos con los enemigos de Venecia. Lucrezia hace una súplica final pero el Consejo se muestra inflexible y pide que se acate el dictamen.
ACTO III
Hay ambiente de fiestas entre las gentes venecianas. En medio de tanta alegría aparece el cortejo que conduce a Giacopo al exilio. En los aposentos privados del Dux, el viejo Foscari llora y lamenta la partida de su hijo. En esos momentos le llega la noticia de que el verdadero asesino de Donati ha confesado su culpa. Por tanto, Giacopo puede demostrar su inocencia. Esta alegría resulta efímera, ya que Lucrecia llega en esos momentos, tremendamente afectada, para comunicarle que Giacopo ha muerto de dolor, camino del destierro. El Consejo de los Diez depone al Dux y Malimpiero, el enemigo de Francesco Foscari es proclamado nuevo Dux. Abrumado por la angustia Francesco cae muerto.