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miércoles, 10 de noviembre de 2010

Boris Godunov


Boris Godunov(1874)
Modest Mussorgsky
Idioma italiano
Relato histórico que transcurre en la Rusia zarista del siglo XVII.
basada en el drama homónimo de Aleksandr Serguéyevich Pushkin. Fue estrenada el 27 de enero de 1874, en Teatro Mariinski de San Petersburgo. La ópera narra algunos pasajes de la historia del zar Borís Godunov y la lucha entre el pueblo ruso y el polaco.

La acción se desarrolla en Rusia y Polonia a comienzos del siglo XVII
PRÓLOGO.- Ante el monasterio de Novodevichy, en Moscú, la multitud, obedeciendo las órdenes de los soldados, se lamenta amargamente. Dentro del monasterio se encuentra Boris Godunov, quien como acaba de declarar Schelkalov, secretario del Consejo de Estado, no quiere aceptar el trono, a pesar de los deseos de los nobles y del clero. Llega un grupo de peregrinos y entra en el monasterio. Los soldados ordenan a los congregados que se presenten ante el Kremlin al día siguiente.
Al siguiente día el pueblo está congregado en la explanada del Kremlin. Shuisky vitorea a Boris, que al final ha aceptado su nombramiento, y que ahora se presenta ante la multitud con los atributos de zar. Se dirige al pueblo y sus palabras revelan la turbación de su espíritu. El pueblo le aclama.
ACTO I.- En un monasterio en Chudov, durante la noche un anciano monje, Pimen, escribe una crónica de Rusia. Grigori Otrepiev, un joven monje que duerme en la celda, se despierta. Pide a Pimen su bendición y el anciano se la otorga, en tanto que se escucha como fondo el cántico de los monjes. Ahora Otrepiev relata al anciano monje un sueño que ha tenido y que le atormenta: una multitud en Moscú le señalaba con gesto desdeñoso. Pimen a su vez le dice cómo él mismo vio, hace dos años, el cuerpo del joven príncipe Dimitri, hijo del último zar, y que había sido asesinado por orden del usurpador Boris Godunov. Grigori queda profundamente impresionado Pimen señala que si Dimitri viviera tendría la misma edad que Grigori.

En una posada junto al camino, llegan ahora dos monjes vagabundos, Missail y Varlaam, seguidos de Grigori, vestido ahora con ropas de campesino. Los monjes beben; Varlaam entona una chispeante canción (Una vez en la ciudad de Kazán) que trata de las hazañas militares del zar Iván. Grigori se mantiene retraído; tiene el propósito de hacerse pasar por el príncipe Dimitri y reclamar su derecho al trono de Rusia, para lo cual quiere ahora atravesar la cercana frontera con Lituania, que en aquel tiempo formaba parte del reino de Polonia.
Llaman a la puerta y entran unos guardias de la frontera, anunciando que llevan la orden de arresto para un tal Griska Otropiev y Grigori logra escapar de allí.
ACTO II.- En un salón del Kremlin, Xenia, la hija de Boris, se lamenta de la muerte de su prometido. Su hermano, Fiodor un niño, está entusiasmado con un reloj mecánico. La vieja nodriza trata de consolar a Xenia, cantándole una canción festiva sobre un mosquito. Después de otra canción, entonada por el aya y Fiodor, entra Boris. Se marchan Xenia y la nodriza. Fiodor, ante una esfera, muestra orgullosamente a su padre sus extensos dominios.
Entra Shuisky y Boris le acusa de conspirador. Pero Shuisky le dice, a su vez, que ha aparecido en Lituania un pretendiente que se hace llamar Dimitri. El nombre conmociona a Boris, que pide a Shuisky confirmación de que el príncipe Dimitri murió realmente.
Solo en la estancia, presa de agitación, Boris imagina que las figuras mecánicas del reloj, que ahora empieza a sonar, son una visión del joven asesinado.
ACTO III.- En el castillo de Sandomir, en Polonia, la princesa Marina, no presta atención alguna a las ligeras canciones que cantan sus acompañantes para distraerla, su pensamiento está puesto en la gloria de Polonia y espera que Dimitri, de quien se ha enamorado, la convierta en zarina de Rusia. Su confesor, el jesuita Rangoni, le dice que con el triunfo de Dimitri ella debe llevar la religión católica romana a Rusia. Marina no se muestra muy dispuesta al principio, pero después accede.
En el jardín del castillo, a la luz de la luna, el enamorado Grigori o Dimitri espera a Marina. Aparece Rangoni, dirigiéndose a él como al zarevitch y pidiéndole que lo acepte como su guía espiritual. Se escucha una polonesa; Marina, pasea con un noble anciano; los reunidos cantan el próximo triunfo de Polonia sobre los rusos. 

Entra de nuevo Marina. Obediente a los consejos de Rangoni, rechaza desdeñosa las palabras de amor de Dimitri y le dice que su deber es llegar a ser zar de Rusia. Después de una breve discusión, se reconcilian. mientras que Rangoni, que desde un lugar oculto, ve lo sucedido, se regocija.
ACTO IV.- El Consejero de Estado boyardo está reunido en el Kremlin. El secretario del Consejo, Schelkalov, anuncia la petición de ayuda de Boris para hacer frente al pretendiente, el supuesto Dimitri. El Consejo la otorga. Shuisky, que es sospechoso de rebelión, entra, y al darse cuenta de que Boris, observando secretamente, está temblando, declara que ha visto al fantasma del asesinado Dimitri, y grita: Fuera niño. 

Boris, enfermo, se levanta tambaleante y dice unas pocas palabras. Después se sienta. Shuisky, después de haber pedido permiso, entra acompañando a un monje que ha solicitado audiencia. Se trata de Pimen, que dice que, habiéndose quedado ciego, visitó la tumba del zarevitch asesinado, Dimitri, y quedó milagrosamente curado. 

Boris se hunde. Sabiendo que su muerte está cercana, llama a su hijo, echa los boyardos . Boris dice a Fiodor que desconfíe de los boyardos y que defienda al pueblo y a la Iglesia rusa. Suenan las campanas Se escuchan voces a lo lejos, entran de nuevo los boyardos y Boris muere. 

En un claro del bosque cerca de Kromy, la turba apalea a Kruschov, un boyardo seguidor de la causa de Boris.Entra un Idiota y entona un cántico religioso. Unos pilluelos se ríen de él y golpean la vieja cazuela que el Idiota lleva a guisa de sombrero. Missail y Varlaam, los monjes vagabundos, entran en escena y se ponen al frente de la turba alabando a Dimitri. A la alabanza se unen dos jesuitas, Lavitzky y Chernikovsky, quienes cantan en latín, pero el grupo se vuelve contra ellos y se los llevan al interior del bosque para ahorcarlos.
Anunciado por una trompeta, entra Dimitri a caballo. La multitud le aclama. Dimitri, entonces, grita: ¡A Moscú! Entre bastidores se escucha la oración de los jesuitas. Todos siguen a Dimitri, dejando solo en el escenario al Idiota que canta a la infeliz Rusia.

Aroldo


AROLDO
La acción tiene lugar alrededor del 1200, en el castillo de Egberto (Actos I, II y III) y en las riberas del lago Lomond en Escocia (Acto IV).
Todo el interés dramático se basa en un adulterio: Mina, la esposa de un cruzado llamado Aroldo que ha estado batallando en Palestina, le ha sido infiel con otro hombre; sus remordimientos se hacen evidentes hasta el punto de querer confesárselo a su esposo; lo impide una imposición de su padre quien para vengarse, mata al amante; Aroldo entonces se va de ermitaño buscando la paz; un día en el lugar donde habita, se produce una tormenta y en medio de su fragor aparece una barca; son Mina y su padre; los esposos se reconocen; aunque el primer sentimiento es de rechazo, finalmente, recordando el episodio de la Magdalena, Aroldo perdona y ambos se abrazan.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Nabucco

Nabucco
ópera en cuatro actos con música de Giuseppe Verdi,la compuso en un tiempo muy difícil para él,su esposa y dos pequeños hijos habían muerto poco tiempo antes y Verdi había decidido no volver a componer
"Acto I - Jerusalén
Dentro del templo. Los Levitas y la gente lamentan el desgraciado destino de los judíos, luego de haber sido derrotados por el Rey de Babilonia Nabucco, quien se encuentra en las puertas de la ciudad. El cura principal Zaccaria anima a sus seguidores. Los judíos han capturado a un importante rehén para mantenerse a salvo, la hija de Nabucco, Fenena, a quien Zaccaria unió en matrimonio con Ismaele, sobrino del Rey de Jerusalén. Sin embargo, Ismaele promete a Fenena su libertad, tiempo atrás en Babylonia él había sido tomado como rehén y fue ella quien lo liberó, pues estaba muy enamorada del joven. Ambos están organizando su huída cuando Abigaille, supuesta hija de Nabucco, llega al templo encabezando una gran tropa de babilonios. Ella también está enamorada de Ismaele, y amenaza con contarle al padre de Fenena de su plan de escape con un extranjero; y al final, Abigaille declara que mantendrá silencio si Ismaele renuncia a Fenena. Pero él se rehúsa a aceptar el chantaje. Nabucco, a la cabeza de su ejército, irrumpe en escena, habiendo decidido saquear la ciudad. En vano Zaccaria, blandiendo una daga sobre la cabeza de Fenena, intenta detenerlo; Ismaele interviene y entrega en mano a Fenena, sana y salva, a su padre.
Acto II - El malvado
En la corte de Babilonia. Abigaille se entera de un documento que revela su origen de esclava: los babilonios se equivocan al creer que ella es una heredera al trono. Nabucco, ocupado en una batalla, ha nombrado a Fenena como princesa regente de la ciudad, lo cual provoca que el odio de Abigaille aumente. El sumo sacerdote de Belo, aliado de Abigaille, le dice que Fenena está liberando a todos los esclavos hebreos. Abigaille aprovecha la oportunidad y se contempla tomando el trono de Nabucco. Zaccaria, mientras tanto, anuncia alegremente al pueblo que Fenena, enamorada de Ismaele, se ha convertido a la fe hebrea. Abdallo, un antiguo consejero del rey y de Fenena, le revela a ella las ambiciones de Abigaille y le avisa que debe escapar de la ira de su ira. Abigaille llega junto a sus magos, el sumo sacerdote y una multitud de babilonios. Pero inesperadamente, también llega Nabucco, coloca su corona firmemente en su cabeza y maldice al Dios de los Judíos. Luego amenaza con matar a Zaccaria. Fenena revela su conversión al judaísmo, pero el la fuerza a arrodillarse ante él adorándolo no como un rey sino como un dios. El Dios de los Judíos le lanza un rayo y Nabucco, aterrado, cae en agonía, mientras que Abigaille se coloca la corona sobre su cabeza.
Acto III - La profecía
jardines flotantes de la corte de Babilonia. Abigaille en el trono recibe honores de todas las autoridades del reino. Nabucco intenta en vano recuperar el trono, pero es detenido por los guardias. Abigaille, tomando ventaja de la inestable condición mental de Nabucco, le hace poner a él su sello real en un documento que condena a los judíos a muerte. En un momento de lucidez, Nabucco se da cuenta de que ha condenado también a su amada hija Fenena y ruega por su salvación. Pero Abigaille hace pedazos el documento que afirma que ella es una esclava y se declara a si misma como única hija y por lo tanto, heredera al trono. Luego ordena a los guardias encarcelar a Nabucco. A orillas del Eufrates, los hebreos invocan su patria lejana y su tierra y, una vez más Zaccaria intenta consolar a su pueblo con una profecía que los alienta en su fe.
Acto IV - El ídolo roto
Desde prisión Nabucco ve a Fenena arrastrada hacia la muerte junto con los otros judíos. En su desesperación, se vuelve hacia el Dios de los hebreos, convirtiendo su fe. Cuando Abdallo y un grupo de soldados fieles al rey, ven como Nabucco recupera su fuerza y sus sentidos, deciden revelarse liderados por el antiguo rey. En los jardines flotantes se está tocando una marcha funeraria: los hebreos condenados a la muerte están llegando. Zaccaria bendice a Fenena, un mártir. Pero Nabucco irrumpe la ceremonia, el ídolo Belo cae al suelo destrozado, y todos los prisioneros son liberados. Una vez más Nabucco se sienta en el trono. Abigaille, muriendo a causa del veneno ingerido a conciencia, pide el perdón de Fenena y predice su casamiento con Ismael. Zaccaria profetiza el dominio de Nabucco sobre todos los habitantes de la tierra"

Simón Bocanegra


es un melodrama con música en un prólogo y tres actos, con música de Giuseppe Verdi
Argumento
Época: mediados del siglo XIV.
Lugar: Génova.
Prólogo
Plaza genovesa, delante del palacio de Fiesco. Paolo persuade a Pietro para apoyar la candidatura del corsario Simón Boccanegra como Dogo de Génova. Boccanegra acepta la postulación, creyendo que con esto, Fiesco lo dejará casarse con su hija María (a quien ama profundamente y con quien ha tenido una hija), quien es prisionera de su propio padre en el castillo, porque Fiesco, de familia aristocrática, quiere prevenir esa unión con un plebeyo. Pietro se une al apoyo por Boccanegra. Muere María de tremenda soledad y a causa de su encierro, produciendo en su padre dramáticos lamentos, al darse cuenta de la tragedia que él mismo ha provocado. Boccanegra, que ignora la muerte de María, se acerca a Fiesco a rogarle que lo deje estar con ella y le perdone haber quebrantado su esencia virginal al tener una hija. Fiesco, ocultándole la reciente muerte de su hija, le responde que sólo le tendrá clemencia si Boccanegra lo deja criar a su nieta. Boccanegra le cuenta la imposibilidad de complacerlo, pues su hija desapareció de forma misteriosa hacía algún tiempo. Boccanegra irrumpe en el palacio de Fiesco y encuentra el cuerpo inerte de María, mientras afuera, el pueblo celebra su elección como nuevo Dogo.
Acto Primero
Escena 1
Veinticinco años después. Jardín del palacio Grimaldi. El Dogo ha desterrado a la mayoría de sus enemigos políticos y ha expropiado sus bienes. En el castillo Grimaldi, Fiesco, ha escondido su identidad haciéndose llamar Andrea Grimaldi, y conspira con enemigos de Boccanegra para expulsarlo del trono. Años antes, los Grimaldi adoptaron a la hija de Boccanegra (y nieta de Fiesco), sin conocer este hecho, tras encontrarla huérfana en un convento. La llamaron Amelia Grimaldi, esperando que se convirtiera en la heredera de la fortuna familiar, pues el Dogo había desterrado a sus hijos. Amelia espera a su amado, Gabriele Adorno, un caballero perteneciente a una familia también enemistada con el Dogo. Fiesco y Adorno preparan una revuelta contra el Dogo. Adorno llega y advierte a Amelia de los peligros de la conspiración política. Amelia los previene constantemente contra el odio y la violencia. Llegan noticias de la llegada del Dogo. Amelia, temiendo que vaya a ser forzada a casarse con Paolo Albiani, canciller del Dogo, insta a Gabriele a pedir antes su mano para casarse. Fiesco acepta la unión, confesando que Amelia fue adoptada por los Grimaldi y no tiene herencia alguna. Gabriele la quiere de todas formas, y Fiesco los bendice. Boccanegra conoce a Amelia y pide su mano en nombre de Paolo. Perdona a sus hermanos Grimaldi desterrados (como muestra de buena voluntad para unirla a Paolo), pero ella rechaza la unión con Paolo, alegando su origen incierto. Le cuenta a Boccanegra que fue adoptada y, al comparar imágenes que ambos guardan, cada uno en un medallón, se dan cuenta de que ella es su hija perdida. Al fin reunidos, celebran felices este hecho; pero deciden guardarlo en secreto. Cuando Paolo entra, Boccanegra le niega el permiso para casarse. Paolo, furioso, planea con Pietro secuestrar a Amelia.
Escena 2
El Senado entra en sesión. Boccanegra intenta convencer a los senadores de que no declaren la guerra a sus rivales de Venecia, pero su apasionada defensa de la paz no es atendida. Afuera resuenan las voces de la revuelta. El Dogo es interrumpido por el grito de la muchedumbre que exige su cabeza. Ordena que se abran las puertas, y la aparición de Boccanegra transforma las protestas del pueblo en aclamaciones. La muchedumbre entra, persiguiendo a Adorno. Gabriele confiesa haber matado a Lorenzino por tratar de secuestrar a Amelia, que le fue ordenado por un alto oficial. Adorno sospecha que ese oficial pudo ser el mismo Boccanegra y está a punto de atacarlo, cuando Amelia intercede y lo detiene. Boccanegra arresta a Adorno esa noche. Sospechando que Paolo es el responsable de haber dado esa orden, destierra al secuestrador anónimo y hace que todos lo maldigan, incluido propio Paolo, que de esta forma se maldice a sí mismo.
Acto Segundo
Recámara del Dogo. Paolo y Fiesco discuten planes para matar a Boccanegra. Fiesco se niega. Paolo le cuenta a Adorno que Amelia es la meretriz del Dogo, esperando que con esta noticia Adorno mate a Boccanegra. Mientras tanto, vierte veneno en la bebida del Dogo. Amelia entra y se encuentra con Adorno, quien la acusa de infidelidad. Ella clama amar sólo a Adorno, pero no le explica que Boccanegra es su padre. Éste piensa que el Dogo mandó matar a su familia. Adorno se esconde al entrar Boccanegra. Amelia le confiesa a su padre que moriría por Gabriele Adorno, con lo que Boccanegra lo perdona. Bebe de la bebida envenenada y se echa a dormir. Adorno sale y trata de matar al Dogo, pero Amelia lo detiene. Boccanegra despierta y le confiesa que Amelia es su hija. Adorno le pide perdón y promete luchar por su causa.
Acto Tercero
Paolo es condenado a muerte por liderar un levantamiento en contra del Dogo. Mientras que Fiesco es liberado de prisión, Paolo le cuenta que ha envenenado a Boccanegra. Fiesco confronta a Boccanegra, quien entra a la sala, ya desfalleciendo. Simón reconoce a su antiguo rival, pero está feliz de contarle que encontró a su hija, nieta de Fiesco. Este siente remordimiento y le cuenta a Boccanegra sobre el veneno. Adorno y Amelia, recién casados, encuentran al padre y abuelo reconciliados. Boccanegra solicita a Adorno ser su sucesor en el trono, y mientras Boccanegra muere, Fiesco lo proclama nuevo Dogo.

martes, 2 de noviembre de 2010

Tristan e Isolda


Tristán e Isolda (Tristan und Isolde en alemán) es una ópera (en realidad denominada por el compositor como «drama musical») en tres actos de Richard Wagner.
Acto ITristán e Isolda - Vorspiel
Isolda y su sirvienta Brangania se encuentran en el barco de Tristán, de camino a las tierras del Rey Marke en Cornualles, donde Isolda va a casarse con el Rey. La ópera comienza con la voz de un joven marinero cantando una canción sobre una salvaje doncella irlandesa, lo que Isolda interpreta como una burla hacia ella. En un arrebato de furia, Isolda desea que se levanten las olas y hundan el barco, matando a todos los tripulantes. Su ira va especialmente dirigida a Tristán, el caballero que la lleva hasta Marke. Isolda envía a Brangania a que llame a Tristán a su presencia, pero él rechaza la petición diciendo que su lugar está en el timón. El subalterno de Tristán, Kurwenal, responde más bruscamente y contesta que Isolda no está en posición de dar órdenes a Tristán, ya que su anterior prometido, Morold, fue asesinado por Tristán.
Brangania vuelve con Isolda para contarle lo ocurrido, e Isolda le cuenta cómo, tras la muerte de Morold, llevaron ante ella a un extranjero llamado Tantris que encontraron mortalmente herido a bordo de un bote y que ella lo había sanado usando sus poderes curativos. Entonces descubrió que Tantris era en realidad Tristán, el asesino de Morold, e intentó matarlo con una espada cuando estaba recostado indefenso ante ella. En ese momento Tristán no miró la espada que iba a acabar con su vida, sino directamente a los ojos de Isolda, lo que dejó a ésta sin capacidad para matar al caballero. Una vez restablecido, se permitió huir a Tristán, pero habría de volver para llevarse a Isolda para que se casara con su tío, el Rey Marke. Isolda, furiosa por la traición de Tristán, insiste en que tiene una bebida que redimirá de sus fechorías, y Brangania mira sorprendida que se refiere a un veneno letal.
En este momento Kurwenal aparece en la habitación de las mujeres diciendo que Tristán ha accedido a ver a Isolda. Cuando llega, Isolda le cuenta que sabía que él era Tantris y le perdonó la vida. Tristán acepta beber la poción, preparada por Brangania, aún sabiendo que probablemente acabe con su vida. Cuando Tristán bebe, Isolda le quita de las manos la poción y termina de bebérsela ella misma. Entonces, pensando cada cual que su vida está a punto de terminar, se declaran su amor incondicional. En ese momento, Kurwenal anuncia la inminente llegada a bordo del Rey Marke, mientras Brangania comprueba horrorizada cómo la poción que preparó no era veneno, sino una poción amorosa. En la cubierta los marineros saludan al Rey Marke.
Acto II
Una partida de caza nocturna deja solas en el castillo del Rey Marke a Isolda y Brangania, quienes permanecen al lado de un brasero en llamas. Isolda cree varias veces que los cuernos de caza están suficientemente lejos como para permitirle apagar las llamas, señal que espera Tristán para acudir junto a ella. Brangania avisa a Isolda de que uno de los caballeros del Rey Marke, Melot, ha estado observando atentamente las miradas que se cruza con Tristán y sospecha del gran amor que se tienen. Isolda, sin embargo, considera a Melot como el amigo más fiel de Tristán y en un rapto de deseo apaga las llamas. Brangania se retira mientras Tristán llega junto a Isolda.
Los amantes, por fin solos y libres de las ataduras de la vida cortés, se declaran su mutua pasión. Tristán desprecia la realidad del día, ya que es falsa, irreal y los mantiene separados. Es únicamente durante la noche cuando ellos pueden estar verdaderamente juntos, y sólo durante la larga noche de la muerte podrán estar eternamente unidos. Brangania les avisa en repetidas ocasiones durante su encuentro de que la noche se está acabando, pero ellos la ignoran. Finalmente se hace de día y Melot lleva a Marke y sus hombres para encontrar a Tristán e Isolda uno en los brazos del otro. Esta imagen rompe el corazón de Marke, ya que no sólo ha sido traicionado por su sobrino Tristán, sino que el Rey se ha enamorado también de Isolda.
Tristán pregunta a Isolda si ella está dispuesta a seguirle a la realidad de la noche y ella le contesta afirmativamente. Melot y Tristán luchan y en el momento decisivo, Tristán es herido de muerte por Melot.
Acto III
Kurwenal ha llevado a Tristán a Kareol, su castillo en Bretaña. Un pastor toca una melodía triste y pregunta si Tristán está ya despierto. Kurwenal le contesta que sólo la llegada de Isolda podría salvar a Tristán. El pastor dice que estará atento y tocará una melodía alegre si ve llegar algún barco. Tristán se despierta y advierte que está otra vez en la falsa realidad del día, una vez más comido por un deseo inalcanzable, hasta que Kurwenal le cuenta que Isolda está de camino. Tristán se emociona y pregunta en repetidas ocasiones si hay algún barco a la vista, pero suena la melodía triste del pastor. Tristán recuerda que es la misma melodía que oyó cuando su padre y su madre murieron. Cuando oye al pastor tocar una melodía alegre, Tristán, en un rapto de deseo, arranca los vendajes de sus heridas. Cuando Isolda llega a su lado, Tristán muere con su nombre en los labios.
Isolda se derrumba a su lado cuando se anuncia la llegada de otra embarcación. Kurwenal ve a Melot, Marke y Brangania llegar y se lanza a luchar para vengar la muerte de Tristán, matando a Melot, pero muriendo él mismo. Marke y Brangania finalmente alcanzan el lugar donde se encuentran Isolda y el cadáver de Tristán. Marke, llorando sobre el cuerpo de su más sincero amigo, explica que Brangania le había contado lo ocurrido con la poción de amor y que había venido no para separar a los amantes, sino para unirlos.
Isolda parece recobrarse pero, al describir su visión de Tristán, se transfigura y muere en uno de los pasajes más bellos de la literatura operística (se lo llama la «muerte de amor» o Liebestod)

Don Pasquale


Don Pasquale es una ópera buffa en tres actos de Gaetano Donizetti.
Roma, a comienzos del siglo XIX.
[editar]Acto I
Don Pasquale es un anciano rico, que está enojado con su sobrino Ernesto, su futuro heredero, porque éste se niega a casarse con una rica y noble dama como desea su tío. El joven, en cambio, está enamorado de Norina, una viuda joven y simpática, pero de condición humilde. El tío decide desheredarlo, casándose él mismo, y a tal efecto ha pedido al doctor Malatesta que le consiga una esposa adecuada. Pero éste, amigo de Ernesto, urde un plan para ayudar a los dos jóvenes. Por tanto, el doctor propone a Don Pasquale que se case con su hermana Sofronia, doncella bella y pura, recién salida del convento. Don Pasquale acepta de buena gana y, para comenzar, echa de casa a Ernesto. Entonces el doctor Malatesta pide a Norina que personifique a Sofronia, para organizar un matrimonio falso y después de la boda conducir a la desesperación a Don Pasquale. Ernesto no está al tanto del plan del doctor.
Acto II
Ernesto, enterado del matrimonio, se desespera y, deprimido, decide partir a tierras lejanas. Don Pasquale recibe la visita del doctor Malatesta y la de la falsa Sofronia, que es Norina disfrazada; él se encanta rápidamente con la bella muchacha y quiere acordar el matrimonio immediatamente. En presencia de Carlo, primo de Malatesta y falso notario, Don Pasquale firma un contrato de bodas con el cual dona a la joven la mitad de sus bienes. Apenas es firmado el contrato, Norina cambia immediatamente su conducta, convirtiéndose en arrogante e impertinente. En seguida da órdenes y manda por toda la casa y se da a gastar alocadamente: redobla el salario de los sirvientes, ordena nuevo carruaje y caballos, proyecta grandes fiestas, hace llamar a sastres y joyeros, pero sobre todo, desdeña la afectuosa atención del marido.
Acto III
Don Pasquale está cansado de los gastos desmesurados de su mujer y de los continuos cambios en la casa. Exasperado prohibe a su esposa que vaya al teatro esa noche pero consigue como respuesta un sonoro cachetazo. Por otro lado, Norina le hará creer que además tiene un amante. Desesperado pide ayuda a Malatesta, el cual pone rápidamente al corriente a Ernesto del plan en curso y le pide que colabore haciéndose pasar por el amante. El sobrino, escondido en el bosquecito del jardín de casa, canta una serenata a su bella amada y luego ambos cantan un dueto de amor. Don Pasquale, junto a Malatesta, sale del escondite desde donde observaba toda la escena y acusa a la falsa Sofronia. Ernesto, saliendo del escondite del bosque entra al jardín, seguido por Don Pasquale que le anuncia, para hacer enojar a su esposa y convencerla de irse, que podrá casarse con Norina y que ella será la nueva señora de la casa. En este punto le revelan la verdad, pero el anciano, aliviado de ser liberado de la terrible esposa, perdona a todos y bendice el matrimonio entre Ernesto y Norina.

Così fan tutte


Così fan tutte, es una ópera bufa en dos actos, compuesta por Wolfgang Amadeus Mozart (1790)
Nápoles en el siglo XVIII.
Acto I
Cuadro I. Terraza de un café. Ferrando y Guglielmo, dos oficiales, manifiestan que sus novias (Dorabella y Fiordiligi, respectivamente) les serán eternamente fieles. Don Alfonso se une a ellos y hace una apuesta de cien cequíes con los dos oficiales, diciendo que él puede probar en un solo día que estas dos mujeres (como todas las mujeres) son volubles. Aceptan la apuesta: los dos oficiales fingirán que les llaman a la guerra; luego volverán disfrazados y cada uno intentará enamorar a la amada del otro.
Cuadro II. Jardín de la casa de las hermanas. Las dos mujeres, que son hermanas, que están alabando a sus enamorados. Alfonso llega y anuncia las malas noticias: los oficiales han sido llamados a la guerra. Ferrando y Guglielmo llegan, con el corazón roto, y se despiden de ellas. Conforme el barco se aleja hacia alta mar, Alfonso y las dos hermanas les desean un buen viaje, luego Alfonso, que se ha quedado solo, canta un aria contra la inconstancia de las mujeres.
Cuadro III. Salón de la casa de las hermanas. Despina, su doncella, llega y les pregunta qué va mal. Dorabella lamenta su tormento de haber sido dejada. Despina se burla de las hermanas, aconsejándolas tomar nuevos amantes que reemplacen a los antiguos. Después de su marcha, llega Don Alfonso. Teme que Despina reconozca a los hombres a pesar de sus disfraces, así que la soborna para que le ayude a ganar la apuesta. Llegan los dos hombres, disfrazados como albaneses con bigotes. Entran las hermanas y se alarman por la presencia de hombres desconocidos en su casa. Los albaneses intentan conquistar a las hermanas, llegando Guglielmo a señalar sus distintos encantos masculinos. Ferrando, que se queda solo y nota que va a ganar, alaba a su amor.
Cuadro IV. Jardín de la casa. Las hermanas se lamentan. Despina pregunta a Don Alfonso si le permite hacerse cargo del plan de seducción. De repente, entran los albaneses y amenazan con envenenarse si no se les permite cortejar a las hermanas. Don Alfonso intenta calmarlos, pero entonces beben el veneno y se desmayan. Poco después, llega un medico, que no es otro que Despina disfrazada, que, usando un gran imán, consigue revivir a los albaneses. Los hombres, recuperados pero en tono de sufrir una alucinación, exigen un beso de las diosas que están ante ellos. Las hermanas los rechazan, aunque Don Alfonso y el doctor les instan a que lo hagan.
Acto II
Cuadro I. Habitación de la casa. Despina pide a las hermanas que accedan a los deseos de los albaneses; se va. A solas, Dorabella confiesa a Fiordiligi que se siente tentada. Sin embargo, su hermana se mantiene firme.
Cuadro II. Jardín de la casa. Dorabella y el disfrazado Guglielmo están emparejados, como los otros dos. La conversación es bastante incómoda, y Ferrando se marcha con Fiordiligi. Ahora que están solos, Guglielmo intenta cortejar a Dorabella. Ésta no se resiste y acaba entregándole un medallón, con el retrato de Ferrando en su interior, a cambio de un dije con forma de corazón. Ferrando tiene menos éxito con Fiordiligi, así que se enfada cuando más tarde descubre que el medallón con su retrato ha sido tan rápidamente entregado al nuevo amante. Guglielmo al principio simpatiza con Ferrando, pero luego presume, porque su enamorada le es fiel.
Cuadro III. Salón de la casa. Dorabella admite su indiscreción. Fiordiligi, disgustada, decide seguir al ejército para encontrar a su enamorado. Antes de que pueda irse, sin embargo, llega Ferrando y sigue cortejándola; al final, Fiordiligi acaba en sus brazos. Guglielmo queda afligido. Ferrando se burla de él lo mismo que él antes había sido burlado. Don Alfonso, ganador de la apuesta, dice que las perdonen, porque “Così fan tutte” (“Todas las mujeres hacen lo mismo”), y así lo acaban admitiendo Ferrando y Guglielmo.
Cuadro IV. Comedor de la casa, preparado para las bodas. Despina y Don Alfonso arreglan la ceremonia de bodas. Despina, disfrazada de notario, presenta el contrato de matrimonio, y todos lo firman. Justo entonces se oye música militar a lo lejos, anunciando el regreso de los oficiales. Don Alfonso confirma los temores de las jóvenes: Ferrando y Guglielmo regresan. Los albaneses corren a esconderse (en realidad, para cambiarse el disfraz). Vuelven en su uniforme de oficial y manifiestan su amor. Don Alfonso les enseña el contrato de matrimonio, y, cuando lo leen, se enfadan. Entonces se marchan y vuelven poco después llevando parte de los disfraces. Se descubre que el notario era en realidad Despina y las hermanas se dan cuenta de que las han engañado. Al final, todo se perdona, y el grupo entero alaba la habilidad para aceptar todos los momentos de la vida, tanto los buenos como los malos, con la moraleja: feliz aquél que todo lo toma por el lado bueno.

BIENVENIDO A LA OPERA

La Opera es un drama cuyos diálogos son cantados (aunque pueden incluir fragmentos hablados).

BIENVENIDO A MI BLOG

Bienvenidos a mi blog, soy muy aficionado a la musica y a la opera ..este blog está orientado a publicar información sobre la trama de las óperas, enlaces, videos y toda la información para que todos puedan disfrutarlas.Espero poco a poco ir enriqueciendo la información que publique en este espacio e ir abordando la mayoría de las mejores operas del mundo para poder traerlas a este blog con su música y escenarios.

La ópera es un teatro cantado, es algo que siempre me ha fascinado..los cantantes tienen un don y el amor al bell canto...son dones únicos que no debieran perderse.Yo fui alguna vez, en algun fragmento de mi vida,una soprano en un coro, lo disfruté muchísimo.
En la ópera me gusta imaginar la época del relato, sus escenas,imaginar los personajes, escuchar su música,conocer las mejores arias de esa ópera, por eso puse el enlace para escucharlas mientras leo la trama, en las operas hay poesia,sentimientos, drama, dolor,es una sensación de abandono, soledad, de acercamiento a las verdades de la vida.
Siempre desee saber la trama de aquel canto que estremece
el alma...
Mis operas favoritas son Turandot, La Traviata,Aida, Carmen,Fidelio.
Mi deseo es llevar cultura operatica a todas las personas que leen mi blog.
Deseo compartir mi gusto por la ópera para llevar cultura operatica a todos.La música nos acompaña
y alegra nuestra vida .
"El que escucha música siente que su soledad, de repente, se puebla".
"Sin la musica la vida sería un error" Nietzsche
La música alegra el alma, nos pone en actitud positiva,nos evoca épocas pasadas, pues trae a nuestra mente recuerdos que nos llenan de nostalgia, también ayuda a aliviar diversos males físicos y emocionales.